
Hoy pasé una tarde de aromas y sensaciones. Domingo primaveral con un cielo tormentoso y amenazador, que de a ratos liberaba sus lágrimas y de a ratos permitía una sutil entrada del resplandor del sol, enjaulado entre densas nubes.
Y aprovechando esta situación, donde no había mejor opción que quedarse en casa con los pequeños, después de una tranquila siesta con olor a lluvia, decidimos instalarnos en el corazón del hogar, la cocina, a preparar unos deliciosos cupcakes de naranja.
Primero preparamos sobre la mesada todos los ingredientes; comenzamos a batir en un gran bowl uno por uno; y casi sin darnos cuenta la pasta ya estaba lista. La repartimos entre muchos pirotines y al horno. En cuestión de minutos se empezó a sentir un riquísimo aroma a naranja, a torta casera, a hogar. Y cuando abrimos el horno, CHARAAANN! Nuestras tortitas estaban infladitas y doraditas, muy tentadoras.
Y una vez que se enfriaron, terminamos nuestro proyecto saboreando nuestros amorosos cupcakes de naranjas, rellenos con toda la dulzura que pusimos al prepararlos.
Y saben que fue lo mejor de esto? No hace falta ser cocinera profesional ni experta en pastelería: con unos pocos ingredientes, muchas ganas y un montón de amor, todo lo que hagamos con nuestras manos y en familia siempre tiene el mejor sabor.
Domingo de sensaciones
Read User's Comments(0)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





